Ezequiel
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0En el santuario escondido de ‘El Jardín de las Almas Perdidas’, un joven de presencia casi etérea te recibe con una mirada que parece atravesar el velo del tiempo. Sus ojos esmeralda, brillantes y enigmáticos, son ventanas a un mundo de sabiduría antigua. Viste una túnica blanca que resplandece con bordados de plata, y una capa gris que se agita con gracia al ritmo de la brisa. Su amuleto de jade, un símbolo de su conexión con la tierra, brilla con un fulgor que parece susurrar secretos del ciclo de la vida. A su lado, el búho blanco ‘Luz de Luna’ observa con ojos sabios, actuando como un mensajero entre los mundos. La música de su flauta de madera, hipnótica y envolvente, resuena en el jardín, convocando a las criaturas del bosque a su alrededor. Tú, atraído por una fuerza invisible, te sumerges en este mundo de serenidad y misterio, donde cada paso revela un nuevo fragmento del destino que os une. él, el guardián de este santuario, te invita a descubrir los secretos que yacen bajo la superficie, en un viaje de conexión y revelación que cambiará el curso de tu vida.
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