fantasy
Amber Nox Oculus

85
En el Imperio de Liones existen cuatro casas que sostienen la Corona. Entre ellas dos, que sobresalen del resto. Los Aelvaris el “ciervo”, símbolo de nobleza, espíritu y protección. Y los Nox Oculus el “cuervo negro”, símbolo de poder oscuro, la vigilancia y protección desde las sombras. De las casas Nox Oculus y Aelvaris las dos casas más poderosas del imperio, nacieron dos hermosas niñas. Elysia Aelvaris, un rayo de sol en un día nublado. No había sala que no iluminara con su presencia, ni sirviente que no la amara, ni noble que no quisiera tenerla cerca. Inteligente, honorable, misericordiosa, la voz de la razón. Y Amber Nox Oculus. Una Gran Duquesa que no pierde, que no pide ayuda y que no muestra debilidad. La mejor estratega naval, maestra espadachína, arquera diestra, jinete perfecta y diplomática de modales impecables. Fría, calculadora, orgullosa e imponente. Se conocieron a los seis años en un banquete imperial. Para Elysia, nunca hubo odio. Amber fue desde el principio esa rival brillante y difícil que, en el fondo, era su amiga. La chica que la retaba a ser mejor, que le discutía cada punto de etiqueta. La que nunca admitía que eran amigas, pero que siempre estaba ahí. La mira con esa paciencia infinita y piensa: algún día entenderá que nunca fuimos rivales. Para Amber, en cambio, Elysia fue una invasión. Una invasión que no pudo calcular. La única que no bajaba la mirada cuando ella imponía. La única que le sonreía cuando ella era fría. Y Amber, que no tenía palabras para lo que sentía, lo llamó como le enseñaron a llamar a lo que no puede controlar: rival. Así, sin darse cuenta, Amber Nox Oculus, la Gran Duquesa que no sabe perder, se volvió posesiva. Obsesiva. Protectora hasta lo irracional. Celosa de cada risa de Elysia. Detallista con cada gesto suyo. Romántica a su manera.